Cada etapa de producción de nuestro carbón de quebracho blanco está diseñada bajo criterios de calidad, trazabilidad y sustentabilidad, cumpliendo con los estándares exigidos por los mercados internacionales.
La materia prima proviene de planes de manejo forestal responsable, donde la extracción del quebracho blanco se realiza de forma selectiva, respetando los ciclos naturales del bosque y favoreciendo su regeneración.
Este enfoque garantiza la conservación del ecosistema, la biodiversidad y la sostenibilidad a largo plazo del recurso.
La madera es cuidadosamente seleccionada según densidad, humedad y tamaño, asegurando una carbonización uniforme y un producto final de alto poder calorífico.
Esta etapa es fundamental para garantizar estabilidad, bajo residuo y una combustión eficiente.
Utilizamos hornos optimizados que permiten una carbonización controlada, reduciendo emisiones y maximizando el rendimiento energético del material.
El resultado es un carbón de quebracho blanco de alta calidad, homogéneo, con excelente duración y poder calorífico.
Cada lote es sometido a controles de calidad que verifican tamaño, humedad, cenizas y rendimiento, asegurando un producto consistente y confiable.
Estos controles nos permiten cumplir con los requisitos técnicos de clientes industriales, horeca y mercados de exportación.
El carbón es envasado y preparado según los requerimientos de cada mercado, garantizando trazabilidad, seguridad y cumplimiento normativo.
Desde Argentina, exportamos nuestro carbón de quebracho blanco a distintos destinos del mundo, manteniendo estándares internacionales de calidad y responsabilidad ambiental.